Andorra la Vella, capital de los Pirineos, es el centro neurálgico del Principado de Andorra. Situada en la parte central del país, reúne los pueblos de Santa Coloma y la Margineda. Tiene una altitud media de 1.050 metros y su población aproximada es de unos 23.300 habitantes.
Andorra la Vella tiene un patrimonio rico y diverso, con algunos de los monumentos más singulares del país, sobre todo concentrados en el sector de Santa Coloma y la Margineda: la iglesia de Santa Coloma, el yacimiento medieval de la Roureda de la Margineda y el puente de la Margineda sobre el río Valira. El casco antiguo de la capital se encuentra la Casa de la Vall, histórica sede del Consejo General, y de otras muestras de la arquitectura tradicional andorrana. La actividad cultural es intensa a lo largo del año, con temporadas estables de teatro y música.
Andorra la Vella es, también, naturaleza. Gracias a su riqueza natural, con representaciones como el valle de Enclar o el del Madriu-Perafita-Claror, declarado patrimonio mundial por la UNESCO, ciudad y entorno natural forman en Andorra la Vella un todo indisociable.
Las avenidas comerciales y las calles cercanas a estos ejes son una inmensa galería comercial a cielo abierto en la que podrá encontrar los artículos más exclusivos, las últimas novedades mundiales o las especialidades más inesperadas, y a unos precios sin competencia.
Los amantes del deporte encontrarán en Andorra la Vella un espacio inagotable de actividades. Situada a pocos minutos de las estaciones de esquí del país, la calidad de las instalaciones deportivas y una altitud ideal hacen que la capital del Principado de Andorra sea el destino óptimo para el deporte.
A la oferta comercial, deportiva, lúdica y cultural hay que añadir las 2.600 plazas hoteleras que le acogerán, ofreciendo un servicio personalizado y exclusivo, así como el centenar de restaurantes que abarcan desde la cocina tradicional hasta la alta gastronomía más creativa.




