El conseller de Agricultura, Josep Maria Pelegrí, ha anunciado que la Generalitat tiene un Plan de Impulso de la internacionalización agroalimentaria catalana
La reivindicación de la construcción de la autovía entre Lleida y Tarragona para lograr una conexión directa con el Mediterráneo y potenciar el transporte de mercancías, fundamentalmente del sector agroalimentario, ha sido el denominador común en las intervenciones de las autoridades participantes en la inauguración de la 58ª edición de la Feria Agraria de Sant Miquel y del 27o salón Eurofruit. Después del anuncio del Ministerio de Fomento del aplazamiento de las obras de reconversión de la N-240 en autovía, el consejero de Agricultura, Ganadería, Pesca, Alimentación y Medio Natural de la Generalitat de Cataluña, Josep Maria Pelegrí, encargado de inaugurar el salón, ha dicho que “la autovía en Tarragona es una infraestructura imprescindible para nuestro sector económico” y se ha sumado a las reivindicaciones hechas por el tejido institucional y empresarial leridano.
Pelegrí, en su intervención, ha hecho un apuesta firme por la internacionalización y ha anunciado que el Departamento de Agricultura tiene un Plan de Impulso de la internacionalización agroalimentaria catalana. Pelegrí ha dicho que “se trata de un plan que reclama vocación empresarial y emprendedora” y que “la exportación es un reto estratégico en el que todos tenemos que poner de nuestra parte”. El consejero también ha explicado el nuevo Plano Tractor Alimentación 20-20 para definir estrategias y proyectos basados en las oportunidades del sector. Por otro lado, Pelegrí ha dicho que “la PEC apuesta por la agricultura del conocimiento, fomentando la innovación y la investigación, y con una mayor financiación” y que “el sector tiene que estar preparado para captar estos recursos”.
El alcalde de Lleida y presidente del Patronato de la Fundación Fira de Lleida, Àngel Ros, ha felicitado a la Institución ferial por su capacidad de convocatoria en tiempos tan difíciles y ha agradecido a los expositores el hecho de confiar un año más en el salón de Sant Miquel. Ros ha dicho que “tenemos que aprovechar el activo agrario para crecer” y que “tenemos que competir en escenarios internacionales, y por ello tenemos un conjunto de herramientas que nos ayudan y que nos tienen que permitir dinamizar el sector agroindustrial cómo son la propia feria, el Parque Científico y Agroalimentario, etc.”. El alcalde ha explicado que, a pesar del momento, en el sector agroalimentario “hay indicadores esperanzadores como una balanza comercial positiva, el crecimiento de las exportaciones catalanas –las leridanas han aumentado un 15% respecto al año anterior– y el crecimiento de la competitividad de las empresas catalanas, entre otras”. Finalmente Ros ha apostado por la creación de marcas vinculadas al sector agrícola y ganadero y por la conexión con el corredor mediterráneo.
Por su lado, el presidente de la Diputación Joan Reñé, también ha mostrado su preocupación por el aplazamiento de las obras de la autovía en Tarragona puesto que “es la única salida natural de nuestro tejido productivo de las tierras de Lleida a mar” y ha lamentado que sea un proyecto prescindible para el ministerio de Fomento. Reñé ha destacado que Lleida es la despensa de Cataluña “puesto que es una zona puntera en quesos, aceite, cereales, fruta fresca, porcino, etc. y el PIB agrario de Lleida triplica el porcentaje de cualquier otra demarcación catalana”. Igualmente, ha dicho que “Lleida es el centro agroalimentario del sur de Europa y, con posiciones firmes y decididas tenemos que tener voz y voto en estamentos comunitarios para hablar temas como la PEC”.
Joan Simó, presidente de la Cámara de comercio y presidente de la Comisión delegada de la Fundación Fira de Lleida, ha destacado en su discurso el papel de los pequeños y medianos empresarios que, en momentos difíciles como éste, luchan por salir adelante. Simó ha dicho que “el nuevo tejido empresarial no tiene un entorno favorable que ayude a generar ocupación estable” y que “tenemos que trabajar para transmitir a los jóvenes, a los estudiantes, el valor del empresario y lograr que para ellos sea un hito y un objetivo a alcanzar”. Simó ha dicho que desde el 2007 se han perdido el 15% de empresas y que la internacionalización tiene que ser el camino a seguir.

