El consejero de Agricultura cree que la investigación y la innovación son también básicas para reforzar el tejido productivo del sector agrario
«Negociada la Política Agrícola Común ( PAC ), ahora tenemos que reforzar nuestro tejido productivo con la investigación, la innovación y la internacionalización del sector». Con estas palabras ha planteado el consejero de Agricultura, Ganadería, Pesca, Alimentación y Medio Natural de la Generalitat de Catalunya, Josep Maria Pelegrí, los retos inmediatos de la agricultura catalana en el transcurso del acto de clausura de la 59ª edición de la Feria Agraria de Sant Miquel y del 28º salón Eurofruit.
Pelegrí ha afirmado que la «necesidad de internacionalizar el sector agroalimentario, de abrir mercados, es una prioridad absoluta» y ha destacado el apoyo que las cámaras de comercio han dado al proceso de apertura al exterior. El consejero ha explicado que en 2012 un 54,3% de las ventas catalanas ya se hicieron al exterior. En cuanto al sector agroalimentario, «uno de los más dinámicos de la industria catalana», las firmas catalanas exportaron el pasado año por valor de 7.914 millones de euros, un 14,5% más que en 2011 y un 45% más que en el año 2009.
El responsable del departamento de Agricultura ha recordado que el sector frutícola ha pedido al Ministerio de Agricultura «agilizar las negociaciones para la apertura de nuevos mercados en los EE.UU., México y la India, que actualmente están cerrados a la exportación de manzana y pera, o a Israel, donde todavía existen barreras para frutas como el melocotón o la nectarina».
El consejero ha recalcado la importancia del sector agroalimentario catalán y ha dicho que «la industria manufacturera catalana es la mayor en valores de ocupación (75.000 trabajadores), cifra de negocio (23.880 millones de euros) y valor añadido bruto (4.160 millones de euros). Pelegrí ha aseverado que este año se han triplicado en Cataluña las solicitudes de ayudas para nuevas incorporaciones al campo en relación al año 2008, y que el Gobierno catalán quiere aprobar una ley de suelo agrario destinada a proteger el espacio agrario de Cataluña y “evitar que sea destinado a otros usos».
El titular de Agricultura ha incidido en la necesidad de reforzar el tejido industrial con la investigación y la innovación y ha explicado que «la agricultura del conocimiento es una prioridad de nuestro departamento, ya que la innovación nos da un valor añadido, nos ayuda a diferenciarnos, a ser más competitivos, reducir costes y procesos, consolidar tanto como sea posible el mercado interior y abrirnos a los mercados exteriores».
«Hay que luchar por una PAC que potencie el sector agroindustrial catalán»
En cuanto a las políticas agrarias, ha subrayado que «necesitamos luchar por una PAC más adaptada a la realidad catalana, que nos beneficie más y potencie el sector agroindustrial, y nuestras demandas pasan por asegurarnos que los pagos directos se destinen a la agricultura y a las ganaderías realmente directas». En este sentido, se quiere «incorporar el sector de frutas y hortalizas y vid y conseguir más apoyo para aquellos sectores que pueden quedar afectados por el nuevo modelo, como son el ganadero de vacuno, ovino y caprino con poca o ninguna base territorial, o cultivos como los frutos secos, el olivo y el arroz». Ha insistido además en que «Cataluña necesita una distribución más justa de las ayudas» y ha recordado la pérdida del 13% del FEADER en el periodo 2007-13.
El consejero catalán ha incidido igualmente en la necesidad de una mayor concentración empresarial para lograr la ordenación del sector y reducir los desequilibrios de la cadena. «La CE tiene la voluntad política de dar mayores recursos a las organizaciones de productores, a las asociaciones de organizadores de productores y a las organizaciones de productores de frutas y hortalizas», aunque «aquí todavía queda mucho por hacer: en el conjunto del Estado, las 642 organizaciones de productores de frutas y hortalizas representan sólo el 32% de la oferta española en frutas y hortalizas respecto a la oferta productiva total».
Pelegrí ha indicado que los agricultores catalanes dejan de percibir unos 15 millones de euros de la UE para el desarrollo de programas activos, al no estar integrados en organizaciones de productores de frutas y hortalizas, y ha insistido en que «necesitamos organizaciones más grandes y más fuertes, que aglutinen mucha superficie y/o mucha producción, y que creen colaboraciones y vínculos comerciales con las otras organizaciones europeas».
El consejero se ha referido también a los programas de ayudas a las retiradas de frutas y hortalizas, subvencionados por la UE y destinados a estabilizar los mercados y mantener la rentabilidad de los agricultores, y que se destinan en parte a acciones humanitarias. «No estamos aprovechando suficientemente esta línea y en una época como la actual esto es muy importante en la lucha contra la exclusión y la pobreza». Pelegrí cree que “este hecho no es el resultado de la falta de voluntad del sector sino del desconocimiento» y ha recordado que su departamento «tiene registradas 95 entidades de asesoramiento agrario en Cataluña que disponen de 196 oficinas abiertas al público, con 289 técnicos al servicio de la empresa agraria».


